La Moneda y sus Enredos: Comedia en tres actos sin final feliz

3 chifladosPor Tito Flores Cáceres

La Moneda parece estar protagonizando una comedia del absurdo en tres actos:

Primer acto. La presidenta y sus ministros anuncian a los cuatro vientos, la necesidad de hacer cambios profundos en el país, para lograr mayor igualdad social.

Segundo acto. La presidenta cambia a sus ministros y junto a los nuevos, anuncia a los cuatro vientos, la necesidad de hacer cambios de manera gradual y realista, pero “sin renuncia” (sea lo que sea que signifique esto), porque así lo exige la responsabilidad y la nueva situación macroeconómica.

Tercer acto. La presidenta se rectifica a si misma y a sus ministros y explica su propia explicación anterior, señalando que el gobierno mantendrá el rumbo inicial, previsto previamente al cambio de los ministros. Que la malinterpretaron y que sus nuevos colaboradores no vienen a cambiar la ruta.

¿Con qué nos quedamos? He aquí uno de los problemas esenciales: Y es que la presidenta, el gobierno y la coalición que les respalda, con su poca claridad, parecen, de manera absurda, hacer esfuerzos denodados por facilitarle la vida a la Oposición.

Y no es que esta última tenga mucho que ofrecer, sino que es tal el nivel de contradicciones en que caen los propios personeros del Ejecutivo, y de descoordinaciones entre estos y los parlamentarios y presidentes de partido, que no resulta difícil explicarse por qué la creciente desafección ciudadana se liga no sólo a los casos de corrupción que han afectado a todo el espectro ideológico chileno, sino que sobre todo, parecen responder a la falta de consistencia en la conducción de la presidenta, quien ya no inspira a la ciudadanía, la confianza que algún día inspiró. Sigue leyendo