¿Por quién doblan las campanas en Chile? (Autora: Joliette Otarola*)

campanero joven

Las campanas con su sonido metálico, a lo largo de la historia han tenido la función de convocar a la comunidad, avisar del peligro, llamar a las fiestas, vociferar públicamente que debía concurrirse al centro de la ciudad.

Hoy en Chile, aquellas campanas se transformaron simbólicamente en jóvenes que a través de la evasión en las estaciones de metro, movilizaron, supieron multiplicarse y paralizar un país para que estuviera dispuesto a escucharles.

El actual conflicto que vive nuestro país, es resultado de cuarenta años de intercambio monetario de derechos sociales. Cuarenta años en los que la participación tuvo un espacio reducido y contenido, generalmente asociado a organizaciones de la sociedad civil con limitado ejercicio en la toma de decisiones, y en las que por cierto, los y las jóvenes no estuvieron representados robustamente.

Prever las consecuencias de este modelo de relaciones sociales y económicas, fue de interés casi exclusivamente académico, política sin decisión y, quedó en el discurso poco pragmático, cuando se necesitaba pragmatismo.

Juventud y violencia ha sido un binomio repetido en estas semanas, la precarización de las formas de diálogo que se han sostenido por décadas, parecen haber llevado a una gran tensión entre la necesidad de cambio urgente que plantearon los y las jóvenes y sumado a la matriz de comprensión “adultocéntrica” (en palabras de Klaudio Duarte) que requiere de niveles de control exagerado para iniciar un camino de abordaje. Dicha forma ha sido la más a mano en un Estado que no cautela el ejercicio de derechos ciudadanos. Seguir leyendo