Soplan Vientos de cambio regulatorio para las ISAPRES

isapres-chilePor Tito Flores Cáceres

La revisión de las propuestas programáticas y de las declaraciones de las tres candidaturas con más opciones de pasar a segunda vuelta en la elección presidencial chilena de 2017, permiten augurar cambios regulatorios que afectarían a la industria de las ISAPRES.

Beatriz Sanchez, señaló en un debate televisivo en mayo pasado, su pretensión de “terminar con las isapres y crear un seguro de salud nacional solidario“.

La candidatura de Alejandro Guillier, en tanto, plantea en el documento “Bases Programáticas” que “el sistema asegurador privado requiere de modificaciones” tendientes a que la salud sea considerada un derecho. Por ello proponen que es sistema de ISAPRES “debe incorporar mayor solidaridad financiera y garantías de acceso sin discriminación, independientemente de su edad, sexo o preexistencias o capacidades de pago”. Además de lo anterior, buscan generar una mayor “competencia y transparencia” del mencionado sistema.

Sebastián Piñera a su vez, indica medidas en el documento “Bases del Programa de Gobierno”, que aluden directa o indirectamente al funcionamiento del sistema privado de salud chileno. Por una parte, la creación de la “Red Clase Media Tranquila”, constituido por un “esquema de seguros sociales para proteger a las familias chilenas de los eventos y vulnerabilidades más relevantes de la vida”, entre ellas, “enfermedades graves y acceso a medicamentos”. Por otro lado, en el mismo texto, se propone: la creación de un “Nuevo Seguro Social de Salud, con un Plan Base para todos los chilenos independientemente del sistema previsional”; una “Nueva Ley de Isapres”; y, “la ampliación de la Libre Elección de Fonasa”.  Seguir leyendo

La Esquizofrenia PeriNatal de la Derecha Dura Chilena

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(*) Por Tito Flores Cáceres

Apenas anunciada la medida por la Presidenta Bachelet, de eliminar el embarazo como una pre-existencia para las ISAPRES (Instituciones de Salud Previsional , aseguradoras privadas chilenas en este ámbito), surgieron voces críticas a la medida, provenientes del mismo sector que rasga vestiduras para protestar en contra de los proyectos que buscan permitir la interrupción del embarazo por razones terapéuticas.

Este doble estándar o si se quiere, este esquizoide comportamiento, no es nuevo en la derecha dura chilena. Durante los últimos cuarenta años ha defendido con uñas y dientes la “libertad” siempre y cuando esta se encuentre vinculada con los mercados y el consumo, pues paralelamente a esas declaraciones, alabó y fue partidario de la dictadura de Pinochet y de su trabajo de muerte y represión.

La calificación del embarazo como una pre-existencia, ha castigado de manera concreta a la maternidad desde principios de la década de 1980, cuando se instaura por la fuerza este modelo, pues o ha dejado fuera de cobertura y de prestaciones el embarazo o le ha aplicado un sobre precio a aquella mujer que al momento de afiliarse a una ISAPRE, se encuentra en estado de gravidez. Durante décadas entonces, la sociedad chilena ha aceptado de manera tácita y silenciosa, una medida que tiene tanto de discriminatorio como de acción encubierta e indirecta contra la salud (y la vida en casos más extremos) del niño o niña en gestación.

Es ampliamente conocida la relación entre los grupos económicos controladores de las ISAPRES y el partido UDI (Vea nota al respecto). Por ello, llama la atención la disonancia de principios éticos existente entre sus manifestaciones contrarias al aborto y la declaración que al respecto ha efectuado la Asociación de ISAPRES. En esta última, lejos de encontrar explícitamente un aplauso a la medida, por el evidente carácter pro maternidad que ésta tiene, nos encontramos con un texto que señala “preocupación” por los “mayores costos que implicará al sistema privado de salud” y por las “modificaciones a las reglas del juego del sector privado”. Y para mayor abundamiento en este sentido, un ex Ministro de Pinochet, ampliamente conocido por sus posiciones de derecha dura y ortodoxas en materia económica, se permitió comparar el costo de un embarazo, con la compra de un auto chocado, lo que deja aún más claro cuál es la verdadera prioridad de este sector: el lucro y no la vida.

(*) Tito Flores Cáceres es Doctor en Gobierno y Adm. Pública. Académico Universitario y Director de PolíticaPública.cl