Octavio Paz según Krauze

octavio paz

 

Les dejamos un interesante artículo del diario El País, de España, que recoge una presentación del historiador Enrique Krauze sobre Octavio Paz. La conferencia, efectuada en el marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, se llevó a cabo en el contexto del centenario del nacimiento del único Nobel mexicano de literatura:

Krauze: “Decir que Octavio Paz era de derechas es una barbaridad”

Verónica Calderón, 2 de diciembre de 2014

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La polémica instalada por la moción de excluir a altas autoridades del reajuste fiscal, generó un intenso debate esta semana entre la ciudadanía.

La indicación apoyada por 34 congresistas de la “Nueva Mayoría” terminó siendo declarada inadmisible y por tanto el reajuste del 6% en su totalidad, se aplicará a la Presidenta, a los ministros, subsecretarios y por cierto a los parlamentarios, lo que implicará un aumento en sus sueldos en torno a los 500 mil pesos.

En un país en el que el ingreso mínimo es de $241.000; en el que el sueldo promedio de los trabajadores/as bordea los $400.000 mensuales; y en el que para muchas familias de los quintiles más bajos, llegar a fin de mes es una verdadera odisea, el aumento de “500 lucas” en los sueldos de las altas autoridades, termina siendo un fuerte agravio comparativo para su situación social y económica, sobre todo porque se trata apenas de un ajuste al margen en el total de los ingresos de aquellos personeros.

No pretendemos poner en entredicho la legalidad del reajuste para los altos ingresos fiscales, pues se ajusta plenamente a derecho. Tampoco pronunciarnos respecto a si la moción parlamentaria tuvo o no tintes demagógicos, como acusaron algunos.

En lo que queremos poner el acento, es en que los ribetes «escandalosos» con que fue percibido el reajuste, se explican a nuestro modo de ver, en las brechas de desigualdad social presentes en Chile y en la desafección sentida por los ciudadanos respecto a la política y los políticos, que es recogida periódicamente por encuestas de diferente cuño.

Así que ¿qué son 500 lucas? Ni más ni menos que un motivo perfecto para generar un intenso murmullo de voces agrias desde los suburbios, casi en sordina, de aquellos mismos que padecen las largas caminatas por las fallas del metro o esperan con paciencia de santo, día a día en la fila del bus del transantiago o para una consulta de especialista en el sistema público de salud. Porque para ellos esa «ley de hierro de la oligarquía de las democracias», de la que habla Michels, que viene a decir que las élites partidistas se reproducen en una lógica casi de castas, les hace sentir la exclusión y a afirmar todavía con mas fuerza, que a ellos la política y las elecciones les dan lo mismo, porque tendrán que trabajar igual, salga quien salga, «porque a nosotros caballero, nadie nos regala nada».

Más derechos, menos privilegios y el pavor de la Derecha a la igualdad

escalon_1_1494Por Tito Flores Cáceres(*)

Abundan las situaciones a nivel mundial, en la historia contemporánea, en las que las fuerzas sociales y políticas conservadoras, hacen lo imposible por evitar el progreso social y la expansión de los derechos de las personas.

Por angas o por mangas, por la Patria, por el Orden, por la libertad de los mercados, por lo nocivo de las ideas foráneas, o porque así lo indica el Orden Natural y el EspírituSantoAmén, los grupos reaccionarios (como se los denominaba en la Revolución Francesa) han buscado mantener sus granjerías y sus situaciones de privilegio.

Chile no ha estado ajeno a hechos de esta naturaleza. Lo vivió Balmaceda. Lo padecieron iniciativas legislativas de corte educativo, laboral y social (la Ley de Instrucción Primaria Obligatoria entre ellas) a lo largo de todo el siglo XX. Lo enfrentó Pedro Aguirre Cerda y su agenda industrializadora y reformista y lo sufrió el propio Salvador Allende.

Por eso no son de extrañar las declaraciones claramente orquestadas de la Derecha dura chilena, en orden, por una parte, a criticar de manera destemplada, irresponsable y descalificadora, a la Presidenta y a sus colaboradores más cercanos, y por otra, a efectuar un encubierto llamado a la sedición a través de spots de mucha gente linda y camisa blanca, pero en los que ilegítimamente, llaman a rebelarse contra el gobierno y sus medidas en materia social.

Y no es extraño porque precisamente las reformas impulsadas por el actual Gobierno chileno, más allá de errores y descoordinaciones, buscan efectuar cambios de fondo en el Orden Social chileno. Cambios que reviertan esa inmoral desigualdad entre los más ricos y los más pobres de la población, cercana a las 40 veces del volumen de ingresos mensuales y que nos sitúan en las postrimerías de las tablas en esta materia a nivel mundial.

Y no son extrañas tampoco aquellas reacciones enconadas de la Derecha, porque por su carácter redistributivo, la educación y su reforma, que es la prioridad del Gobierno, podría modificar en el mediano plazo la distribución del poder económico, político y social en Chile. Porque muchos son excluidos de antemano a través de la segregación que implica la selección a los establecimientos educacionales, el copago y las carencias físicas, simbólicas y presupuestarias, lo que termina reproduciendo los estratos sociales, generación tras generación, en un verdadero sistema de castas que algunos han comparado con el ignominioso apartheid.

La Igualdad no es mediocridad, por el contrario, es el reconocimiento del otro como un legítimo otro en la convivencia, como diría Humberto Maturana, con las positivas consecuencias que esta concepción tendría para la convivencia y la fraternidad social. La libertad de enseñanza no es libertad de empresa, sino la posibilidad de aceptar pluralistamente diversas visiones y propuestas en materia educativa, sin que por cortapisas censitarias ellas estén asociadas a calidad educativa. Por ello la importancia de la educación estatal y la tuición del Estado sobre los diferentes proyectos formativos.

En definitiva, los agoreros del caos, el miedo y la desinformación, se solazan con esa arraigada cultura impuesta a punta de fusil, que consagra como valor social, la diferenciación por los niveles y las pautas de consumo. Porque no eres mejor persona si tu hijo va a un colegio de falda escocesa y plisada y no a uno de jumper. Porque da lo mismo si la manguera de tu jardín costó $4.990 el metro y no $1.990 como al resto de tus vecinos. Por mucho que nos lo hayan hecho creer desde la más tierna infancia, eso no es lo importante. El crecimiento y el consumo no son fines en si mismos, debe, estar al servicio de un proyecto colectivo y por cierto a la vez de proyectos personales. Pero ambas dimensiones, la personal y la colectiva, no son contrapuestas como el neoliberalismo y sus adalides nos han hecho creer. Los países más prósperos son también los más inclusivos, los más garantes de derechos y los que armonizan los proyectos de los individuos y sus familias con los de la comunidad local y nacional. Esa integración es la clave y es lo que en buena medida está en juego en Chile en el actual mandato presidencial.

(*) Tito Flores Cáceres es Doctor en Gobierno y Adm. Pública y Director de PolíticaPública.cl

Fuente de la imagen: http://www.ediciona.com/hombre_rico_a_hombre_pobre-dirpi-36622.htm

NeoPipiolos o la re-articulación liberal en Chile

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Por Tito Flores Cáceres*

El lacrimógeno abrazo entre la senadora Lily Pérez y el otrora ministro de hacienda y precandidato presidencial Andrés Velasco, viene a sellar lo que parece ser la piedra fundacional de un nuevo referente liberal en Chile. Otro más de los varios intentos en 200 años de vida republicana, desde los pipiolos del siglo XIX en adelante.

Más allá de la caricatura que uno puede hacer del liberal chileno del siglo XXI: entre aspiracional y cosmopolita; algo snob; lector de The Economist y del New York Times (aunque de inglés sepa poco); asiduo asistente a Lolapallooza Chile, la verdad es que el liberal chilensis se quedó sin espacio propio después del golpe militar, por lo que debió ocupar posiciones secundarias detrás de conservadores, socialdemócratas y socialcristianos.

Y es que el factor Pinochet, constituyó un eje ordenador espurio del sistema de partidos, pues más que a familias ideológicas, las alianzas políticas respondieron al posicionamiento particular de cada agrupación como partidario u opositor de la dictadura, situación que se ha mantenido durante los últimos 40 años casi sin variación.

Hoy sin embargo, las circunstancias parecen estar estableciendo una cuña que puede ser promisoria para la familia liberal. Dejando atrás la pretérita diferenciación, que ya no tiene sentido para gran parte de la ciudadanía nacida post dictadura, tiene lugar un acercamiento entre figuras políticas que hasta hace poco se encontraban enfrentadas. Aduciendo una sensibilidad similar hacia «la libertad» sea lo que sea lo que aquello signifiqué, los ex RN de Amplitud; Red Liberal; y, el ex Concertación Andres Velasco, manifiestan una cierta voluntad de acción coordinada, bajo la pretenciosa denominación de «refundar la política».

Partidarios del mercado, del ejercicio pleno de los derechos civiles y políticos, del esfuerzo individual y alejados de asuntos religiosos y confesionales (lo que los diferencia en lo valórico de los «neo» liberales tipo UDI), una agrupación liberal podría seducir a pequeños grupos que se encuentran desperdigados en diferentes partidos políticos, pero que tienen en común el sentimiento ideológico liberal clásico. Los encontramos en RN, en el PPD, en la DC e incluso menormente en el Partido Socialista. Así qué más que tránsfugas, que es el mote que pudiera plantearse a los fundadores e incluso a quienes adhieran a él desde otras tiendas, este referente puede venir a ocupar un espacio atractivo para un sector laico, de centro, renuente al Estado pero no enemigo del mismo, que se pensó algún día podría ocupar RN, pero que su ligazón con la dictadura y su conducción por gente ligada al Opus Dei impidió concretar.
Imagen: Publimetro/Agencia Uno.o

(*) Doctor en Gobierno y Adm.Pública, Director PolíticaPública.cl

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