Hobbes y Rousseau trepan por Chile (Por Tito Flores C.)

IMG_2019-11-06_14-03-11Cuarenta años después de que de la magistral pluma de Marcela Paz y Alicia Morel, dieran vida a Perico, el niño que desde Tierra del Fuego trepaba por Chile, en busca de su padre, hoy, dos próceres de la filosofía política universal, hacen su propio recorrido por el país. Lo iniciaron al comenzar el “estallido social”, y desde aquel día, han venido encontrándose y desencontrándose en su andar, en las calles, en los medios de comunicación y en los escenarios políticos nacionales, encarnados de las más diversas maneras, a veces por  gobernantes, otras veces por militares, parlamentarios o policías y en muchos momentos también, por líderes de opinión y por ciudadanos y ciudadanas comunes y corrientes. Me refiero por cierto, a Thomas Hobbes y a Jean-Jacques Rousseau.

Así las cosas, y dado que ambos son ladinos y añosos, y se mimetizan haciéndose incluso invisibles para los observadores más prevenidos, es que parece recomendable sacarlos a colación, recordarlos, y comenzar a ver cómo están haciendo de las suyas en un país, que hoy se bate entre quienes se la están jugando por la restauración del “oasis perdido” y quienes lo están haciendo por el “cambio profundo”.  Seguir leyendo

La Esquizofrenia PeriNatal de la Derecha Dura Chilena

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(*) Por Tito Flores Cáceres

Apenas anunciada la medida por la Presidenta Bachelet, de eliminar el embarazo como una pre-existencia para las ISAPRES (Instituciones de Salud Previsional , aseguradoras privadas chilenas en este ámbito), surgieron voces críticas a la medida, provenientes del mismo sector que rasga vestiduras para protestar en contra de los proyectos que buscan permitir la interrupción del embarazo por razones terapéuticas.

Este doble estándar o si se quiere, este esquizoide comportamiento, no es nuevo en la derecha dura chilena. Durante los últimos cuarenta años ha defendido con uñas y dientes la “libertad” siempre y cuando esta se encuentre vinculada con los mercados y el consumo, pues paralelamente a esas declaraciones, alabó y fue partidario de la dictadura de Pinochet y de su trabajo de muerte y represión.

La calificación del embarazo como una pre-existencia, ha castigado de manera concreta a la maternidad desde principios de la década de 1980, cuando se instaura por la fuerza este modelo, pues o ha dejado fuera de cobertura y de prestaciones el embarazo o le ha aplicado un sobre precio a aquella mujer que al momento de afiliarse a una ISAPRE, se encuentra en estado de gravidez. Durante décadas entonces, la sociedad chilena ha aceptado de manera tácita y silenciosa, una medida que tiene tanto de discriminatorio como de acción encubierta e indirecta contra la salud (y la vida en casos más extremos) del niño o niña en gestación.

Es ampliamente conocida la relación entre los grupos económicos controladores de las ISAPRES y el partido UDI (Vea nota al respecto). Por ello, llama la atención la disonancia de principios éticos existente entre sus manifestaciones contrarias al aborto y la declaración que al respecto ha efectuado la Asociación de ISAPRES. En esta última, lejos de encontrar explícitamente un aplauso a la medida, por el evidente carácter pro maternidad que ésta tiene, nos encontramos con un texto que señala “preocupación” por los “mayores costos que implicará al sistema privado de salud” y por las “modificaciones a las reglas del juego del sector privado”. Y para mayor abundamiento en este sentido, un ex Ministro de Pinochet, ampliamente conocido por sus posiciones de derecha dura y ortodoxas en materia económica, se permitió comparar el costo de un embarazo, con la compra de un auto chocado, lo que deja aún más claro cuál es la verdadera prioridad de este sector: el lucro y no la vida.

(*) Tito Flores Cáceres es Doctor en Gobierno y Adm. Pública. Académico Universitario y Director de PolíticaPública.cl

Prohibición del burka no vulnera los derechos humanos

burka¿Los inmigrantes deben adaptarse a la cultura del país en el que se instalan o por el contrario, el país en el que se instalan, debe ser flexible y permitir las expresiones culturales propias de los inmigrantes?

Aquel es un importante dilema cultural implícito en los procesos migratorios y que hace colisionar muchas veces valores y principios religiosos con ciertos derechos reconocidos por los países receptores. Probablemente el caso de la ablación del clítoris, una tradición rayana en el salvajismo, que consiste en la mutilación genital femenina es una situación extrema de esta colisión, pero también lo es el uso del burka en el espacio público, aquel velo que cubre completamente el rostro y que es usado por algunas mujeres musulmanas y cuya prohibición de uso, según el Tribunal de Estrasburgo, es acorde al convenio Europeo de Derechos Humanos.

Como indica el diario español “Público, en su edición digital de hoy, “la ley francesa de 2010 que prohíbe portar el burka o velo integral en el espacio público es acorde al Convenio Europeo de Derechos Humanos, según ha dictaminado este martes la Gran Sala del Tribunal de Estrasburgo. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos entiende la necesidad de las autoridades “de identificar a los individuos para prevenir atentados contra la seguridad de las personas y los bienes y luchar contra el fraude de identidad”.

Los jueces rechazaron la demanda interpuesta por una joven, nacida en 1990 y que asegura usar el burka, que cubre todo el cuerpo y tiene una rejilla para ver, y el niqab, un velo negro de pies a cabeza, con una pequeña abertura a la altura de los ojos. La demandante, que consideraba contraria al convenio la ley, que entró en vigor en abril de 2011, bajo presidencia de Nicolas Sarkozy, afirmaba portar estas prendas por “su fe, su cultura y sus convicciones personales”.

El mismo día de la entrada en vigor, apoyada por un gabinete de abogados británico, la demandante, francesa de origen paquistaní, presentó una demanda ante la Corte, que llegó a la Gran Sala, cuyas resoluciones no admiten apelación. La sentencia de Estrasburgo, adoptada con 15 votos a favor y dos disidentes, reconoce que la ley puede tener “efectos negativos específicos sobre la situación de las mujeres musulmanas” que quieran portar estas prendas, pero que existe “una justificación objetiva y razonable” para adoptarla…”

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